KYRIE ELEISON

     

eucaristía

   

 

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capítulo 24

EL REINO DE LOS CIELOS


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  Asisto a una eucaristía en una parroquia de un pueblo cercano a donde vivo y, diluido en la asamblea, allí distingo nítidamente la presencia del Reino de los Cielos.
Asisto a una eucaristía de la iglesia ortodoxa, y allí también me lo encuentro, semiescondido, pero nítido.
Hablo con mis amigos luteranos, ¿como negar en ellos la presencia del Reino?

Y aun más: después de hablar de Dios con mi amigo musulmán, se me saltan las lágrimas de emoción: ¡El Reino de los Cielos!

El Reino de los Cielos ya existe en la tierra como un hecho, está presente.
Pero los hombres no lo ven, ¿por qué?: porque buscan un reino de prepotencia, un reino impositivo que obligue a los hombres a amarse y a portarse bien.
Siguen empeñados en traer a Dios al mundo, en lugar de ir ellos a buscarle al Cielo.

El Cielo no está por encima de las nubes: El Cielo está dentro del corazón del hombre.

Lo digo y sé que no se me creerá hasta que suceda:
Llegará el día en el que, no sólo las instituciones mundanas, sino también las instituciones religiosas cristianas y no cristianas, tendrán que hincar rodilla en tierra y poner a los pies de los niños todos sus poderes, conocimientos y privilegios para poder entrar en el Reino de los Cielos.